Archivado en: Personal | Etiquetas: antro, bisexual, bob sinclair, closet, gay, musica, nostalgia
Hoy decidí salir con un amigo que no veía desde hace mucho tiempo, me invito con sus amigos y acepte la invita. Fuimos a un antro gay, cabe mencionar que tengo siglos sin pisar uno. Todo me inspiraba un ambiente muy familiar pero olvidado: los hombres amanerados, la música fresa pop, la libertad entre las personas de expresarse. Yo perdí la costumbre de visitar estos sitios y por supuesto era como Adán después de comer la manzana. Tenía vergüenza y traía un sombrero gigante y lentes para ser despistado, según yo. Mis amigos se dieron cuenta que me quedaba viendo a un chico y ellos le hablaron y me lo ligaron como archivo adjunto. Al principio no pasaba nada pero después tuvimos cierta química y recordé cuando conocí a PsicoKiller y bueno bailamos al ritmo de Bob Sinclair y me sentía super bien. Nos besamos y pasamos un rato agradable. Cuando el se retiraba nos intercambiamos teléfonos y el pregunto –¿Nos volveremos a ver? A lo que respondí –Sí, me encantaría. Era verdad, me gustaría verlo otra vez pero dentro de mí sabia que no era posible, ¿para que?, ¿con que intención?. No ofrezco nada estable, no tenia sentido.
Aún no hay comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>